Bienvenidos a un mundo de hipocresía, donde fantasmas nos guían con las manos frías, vacias, sin rumbo, te piden, por favor ¡sonría!, mientras te giras y miras, el vacio sin fondo, buscando algo para gritar de fondo, ¿y qué te encuentras?, al águila real al que apenas toca el suelo, es el límite hacia donde van tus sueños, donde tocan la realidad, a dos palmos del suelo, pero ¡vuelve! todo a sido un sueño, en un mundo de hipocresía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario